Un espacio para reflexionar sobre los conflictos, en sus diferentes variantes y su forma de abordarlos
domingo, 25 de agosto de 2013
martes, 20 de agosto de 2013
Sobre comunicación. Un cuento
Sin dudas que la comunicación es un factor indispensable para las relaciones sociales.
Como dicen muchos autores, entre ellos Paul Watzlawick, es imposible no comunicarse.
También es cierto que muchas veces a consecuencia de un conflicto, ya desde su forma latente hasta alcanzar su punto de madurez, el aspecto que más se resiente es la comunicación.
Sin perjuicio de continuar en otra oportunidad hablando de la comunicación, quería compartir con uds. este cuento:
EL
PODER DE LAS FORMAS
Un joven que se
quedó sin dinero durante su viaje de vacaciones, mandó un telegrama
a su padre: ‘Papá, mándame más dinero’.
Cuando el padre
abrió el telegrama, se puso furioso. Llamó a su esposa y lo leyó
en voz alta, en un tono cortante e imperativo: ‘¡Papá, mándame
más dinero!’. Y protestó contra la insolencia de su hijo.
La madre, que quería
protegerlo, tomó el telegrama y dijo:
-No lo dice así,
querido. Escucha cómo suena.
Y leyó la frase en
un tono cariñoso, respetuoso y suplicante.
-Ah, bueno...-
respondió el marido-. Si me lo pide de esta manera, de acuerdo. Le
mandaré el dinero.
miércoles, 24 de julio de 2013
Seguimos aproximándonos
En el
paper anterior, habíamos diferenciados las relaciones sociales
tomando como variable el tiempo de duración. En tal sentido habíamos
identificado relaciones sociales permanentes, continuas y
transitorias y a su vez dentro de ellas relaciones de cooperación y
de conflicto. (ver en este blog Una aproximación al abordaje de los
conflictos)
En
esta oportunidad y ya teniendo en cuenta esa diferencia, nos
detendremos en las relaciones de conflicto sin olvidarnos de los
distintos tipos de relaciones mencionadas anteriormente.
Si
los conflictos los definimos como aquella percepción incompatible de
objetivos entre dos o mas personas que se interrelacionan
entre si y que cada una depende de la otra para lograrlos,
necesitaremos pensar en algunas variantes antes de escoger nuestra
estrategia de abordaje.
Remarco
con negrita esos dos aspectos en la definición adoptada pues al
abordar el conflicto, son dos aspectos que debemos considerar.
Los
objetivos (propios y ajenos) y la relación que mantenemos con la
otra parte serán importantes para poder elegir esa estrategia y lo
veremos a continuación.
En un
conflicto, puede suceder que esté interesado en lograr mis
objetivos, aquello que deseo, sin importarme que la otra parte logre
los suyos. Dicho de otra manera, puede que me interese obtener lo que
quiero a costa de que el otro pierda sus objetivos (Ganar-Perder)
En
este caso voy a competir con la otra parte, sin
importarme la relación que nos une, para poder lograr lo que
realmente quiero.
Por
el contrario, puede ser que me importe más conservar la relación
con la otra parte que obtener mis objetivos en esa relación de
conflicto.
Teniendo
en cuenta esos dos aspectos, podemos ver 4 estilos de abordajes de
conflictos:
Estilo
Competitivo: En el cual priorizo el resultado por sobre la
relación. Es decir me interesan mis objetivos y no me interesa la
relación, ni los objetivos del otro. Por ello compito con el otro
para poder ganar mis objetivos. En este caso la conducta a
desarrollar es más bien agresiva para poder ganar.
Estilo
Acomodativo: En el cual se le asigna mayor importancia a la
relación que se mantiene con la otra parte que a los objetivos que
tengo en la relación conflictual. En este caso me importa no romper
la relación y que la otra parte logre sus objetivos, que los mios
propios. Aquí perdemos algo ahora para ganar mas adelante. Nuestra
conducta en este caso será más pasiva y de acomodación a los
objetivos del otro.
Estilo
Evitativo: En este caso no me interesa ni la relación con la
otra parte, ni tampoco me interesa el resultado. Es decir, puede
suceder que no tenga interés en enfrentar el conflicto. Algunos
autores refieren que la evitación es una de las primeras reacciones
frente a los conflictos. La conducta en este caso a desplegar está
relacionada con la evitación. (ver Moore, Christopher, El Proceso de
Mediación. de. Granica. 2006, p. 29 y sgtes.)
Cooperativo:
En el que me muestro interesado no sólo por los interés propio, sino
también por los de la otra parte, por lo que me interesa el
resultado y la relación que mantengo con quien tengo esa relación
de conflicto. En este caso la conducta a desplegar será más de
colaboración, tratando de encontrar objetivos propios, ajenos y
comunes para poder satisfacerlos conjuntamente.
Compromiso:
Algunos autores agregan este estilo como una variante intermedia, a
utilizar por ej. en situaciones complejas para poder alcanzar tratos.
Se requiere rapidez, precisión y sentido táctico y en casos donde
el tiempo no alcanza para desarrollar procesos de colaboración, esta
es una buena opción. (ver Los caminos de la negociación, Franc
Ponti, Edit. Granica, 2007, p. 34.)
En la Matriz de Thomas y Kilman se refleja lo antedicho.
Presentado
someramente estas formas de abordar los conflictos, cabe preguntarnos
si existe alguna forma mejor que otra y frente a ello notar que
predomina en nosotros un estilo por sobre los demás.
En
realidad, si analizamos con mayor detenimiento cada situación
veremos que en cada una podremos y deberemos cambiar nuestro estilo
de abordaje frente al conflicto, pues como ya sabemos, no todas las
relaciones conflictuales son iguales ni tienen las mismas
características.
Por
ello lo recomendable es identificar que tipo de relación social
tenemos con quien tenemos un conflicto y en ese caso, elegir nuestra
estrategia teniendo en cuenta las personas y los objetivos en juego.
Entre
las preguntas a realizarnos al menos podriamos pensar las siguientes:
¿
Cuál sería la forma de abordar el conflicto más conveniente en un
caso de relación social permanente o continua?
¿
cuál en caso de conflictos con quien tengo una relación
transitoria?
¿ En
qué casos podría abordar un conflicto de manera acomodativa?
¿
Suelo evitar los conflictos? En caso de que asi sea, ¿cuál sería
la estrategia que desarrollaría cuando ya el conflicto sea imposible
de continuar evitando?
Puede
resultar complejo y desde ya les adelanto que no hay una forma mejor
o peor, sino que podrá ser más o menos conveniente una forma de
abordaje que otra.
Por
eso antes de abordar el conflicto hay que hacer un análisis más
amplio y ver en que situación nos encontramos, contar con la mayor
información posible para luego desplegar nuestras acciones, acordes
al estilo que hemos decidido emplear.
En una
próxima entrega, irán algunos ejemplos prácticos para que puedan
reflexionar sobre sus estilos de abordaje.
viernes, 5 de julio de 2013
Salomón. Para aprender a aprender.
Muchas veces a pesar que deseamos aprender o estudiar alguna actividad, disciplina o cualquier otra actividad, reprimimos ese deseo porque creemos que se nos pasó el momento.
Nos invaden obligaciones, responsabilidad y solos nos generamos nuestros propios límites o nos autoboicoteamos.
A partir de que generamos esa idea en nuestra mente, aún inconscientemente estamos decidiendo que es tarde.
Comparto con Uds. un cuento de Enrique Mariscal, que nos relata la historia de Salomón, quien nos deja una enseñanza maravillosa.
"Una
antigua leyenda atribuye al poder de un anillo el vasto conocimiento
de Salomón; el hombre más sabio de sus tiempos.
En cierta oportunidad se le cayó la sortija mágica en el Río
Jordán y debió esperar que un pescador la recuperase de las aguas
para hallar de nuevo su magnífica inteligencia.
El anillo fue, para algunos, el símbolo de su sabiduría. Y de la
potencia que llegó a tener sobre todos sus súbditos. Un sello de
fuego fue recibido del cielo. Un sello de fuego recibido del cielo.
Un dominio espiritual y material, con el que guió a hombres y
demonios.
Otras fuentes consideran
que la sabiduría del rey Salomón provenía de sus quinientas
esposas. Una convivencia capaz de poner a prueba al más
experimentado y de matar por agotamiento, físico y psíquico a
cualquier inexperto.
Lo cierto es que, muy anciano y moribundo, el sabio rey languidecía
postrado en su cama. Sólo le restaba esperar su gloriosa despedida.
La habitación estaba calentada con los carbones vivamente encendidos
de un brasero. Fue entonces cuando interrumpió un niño de la corte
y dijo:
- Vengo a llevarme una de las brasas.-
- ¿Cómo la vas a llevar?, preguntó un médico acompañante.
- Con la mano, respondió solícito el muchacho.
El rey Salomón, que
había escuchado cautelosamente el diálogo, se inclinó. Quería ver
de qué manera el joven recibía una dolorosa lección.
El mozalbete se dirigió
al brasero Llenó con buena cantidad de cenizas frías su mano; tomó
rápidamente un carbón encendido y salió corriendo. Sin quemarse.
Salomón suspiró profundamente. El
médico atento a todos sus movimientos le preguntó:
- ¿Que está haciendo mi rey ?
- “Estoy aprendiendo”. Y murió."
Cuento publicado en "Cuentos para regalar a personas inteligentes.. Ed. Serendipidad, Noviembre de 2000.
miércoles, 26 de junio de 2013
Una aproximación al abordaje de los conflictos
“Si hacemos siempre lo mismo,
obtendremos los mismos resultados”
Albert Einstein
Cuando enfrentamos una situación de conflicto, planificamos nuestras acciones? Tenemos en cuenta quien resulta ser la otra parte? Qué vínculo tenemos con ella? Adecuamos nuestras acciones a ese vínculo o actuamos frente al otro de la manera que mejor nos ha ido en situaciones anteriores?
En este paper, comenzaremos por uno de los aspectos de los conflictos que nos resultará útil para diagramar nuestras acciones.
Ya habíamos visto que los conflictos de los que tratamos en este blog, son aquellos que se dan en las relaciones interpersonales o relaciones sociales con ciertas características (ver en este blog “A propósito de los conflictos, primera parte”)
También hemos visto que muchas veces le atribuimos un carácter negativo por las diversas razones (ver en este blog “A propósito de los conflictos, segunda parte”)
Esas relaciones sociales que entablamos podemos clasificarlas, según el tiempo de duración que posean en 3:
1) Relaciones Permanentes: Que son aquellas que se mantienen con un grado de permanencia en el tiempo, como por ej las relaciones familiares.
2) Relaciones Continuas: Donde encontramos a aquellas relaciones cuya duración en el tiempo está de alguna manera determinada de antemano, como puede ser un equipo de trabajo, los compañeros un curso, etc. Si bien tienen una permanencia en el tiempo, están predestinadas a tener un fin.
3) Relaciones Transitorias: Que tiene una duración en el tiempo que se limita a un solo encuentro, como puede ser un compañero de viaje en el transporte público por ejemplo o con quien hemos tenido un accidente de tránsito.
Podemos seguir ampliando nuestra clasificación si en lugar del tiempo de duración tomamos otros criterios y así tendremos relaciones lícitas o ilícitas, públicas y ocultas, etc.
Dentro de estas distintas relaciones podemos a su vez pensar en que se puede establecer relaciones sociales de cooperación y relaciones sociales de conflicto, en la medida que cada persona que entable una relación social con otra, vea satisfecha sus necesidades o intereses por parte de la otra y viceversa.
A modo de ejemplo, Si quisiera comprarme un pantalón que me gusta y para ello me dirijo al vendedor, pregunto el precio y me lo vende, ambas partes de esta relación social transitoria veremos satisfecho nuestro interés. En mi caso quería ese pantalón y el vendedor quería vendérmelo. Aquí tendremos una relación social de cooperación.
En cambio si mi hijo quisiera ir a bailar y al pedirme permiso le digo que no es conveniente porque es muy chico, en ese caso al no satisfacer su interés tendremos una relación social de conflicto.
Podemos poner infinidad de ejemplos, sabiendo que las relaciones de conflicto se pueden dar tanto en las relaciones permanentes, en las continuas o en las transitorias.
A modo gráfico podemos ver entonces
De cooperación
Relaciones sociales permanentes
De conflicto.
De cooperación.
Relaciones sociales Continuas
De conflicto.
De cooperación.
Relaciones sociales Transitorias
De conflicto.
Pues bien, si ya tenemos claro este aspecto de las relaciones sociales y podemos distinguir que los conflictos se nos pueden presentar con personas con quien mantenemos vínculos de diferentes características los invito a pensar nuevamente en las preguntas iniciales de este paper y en el próximo veremos qué cosas podemos cambiar para enfrentar de otra manera nuestros conflictos.
Para profundizar sobre el tema puede verse: Entelman, Remo, Teoría del Conflicto, Hacia un nuevo paradigma, Editorial Gedisa.
domingo, 16 de junio de 2013
A propósito de la actitud... Un cuento: La ventana
Frente a los conflictos, la actitud que asumimos resulta ser sumamente importante, hablábamos en el paper anterior de estas cuestiones y en esta oportunidad quiero compartir un cuento que me llegó y que se relaciona con estos temas que venimos viendo.
Dice asi:
"Dos
hombres, ambos seriamente enfermos, ocupaban la misma habitación de
un hospital. A uno de ellos se le permitía sentarse en su cama por
una hora cada tarde para ayudar a drenar los fluidos de sus pulmones.
Su cama estaba junto a la única ventana del cuarto. El otro hombre
debía permanecer todo el tiempo en su cama tendido sobre su espalda.
Los hombres hablaban por horas y horas. Hablaban acerca de sus
esposas y familias, de sus hogares, sus trabajos, su servicio
militar, de cuando ellos han estado de vacaciones.
Y
cada tarde en la cama cercana a la ventana podía sentarse, se pasaba
el tiempo describiéndole a su compañero de cuarto las cosas que él
podía ver desde allí. El hombre en la otra cama, comenzaba a vivir,
en esos pequeños espacios de una hora, como si su mundo se agrandara
y reviviera por toda la actividad y el color del mundo exterior. Se
divisaba desde la ventana un hermoso lago, cisnes, personas nadando y
niños jugando con sus pequeños barcos de papel. Jóvenes enamorados
caminaban abrazados entre flores de todos los colores del arco iris.
Grandes y viejos árboles adornaban el paisaje y una ligera vista del
horizonte en la ciudad podía divisarse a la distancia.
Como el hombre de la ventana describía todo esto con exquisitez de detalle, el hombre de la otra cama podía cerrar sus ojos e imaginar tan pintorescas escenas. Una cálida tarde de verano, el hombre de la ventana le describió un desfile que pasaba por ahí. A pesar de que el hombre no podía escuchar a la banda, él podía ver todo en su mente, pues el caballero de la ventana le representaba todo con palabras tan descriptivas.
Días y semanas pasaron. Un día la enfermera de la mañana llega a la habitación llevando agua para el baño de cada uno de ellos, únicamente para descubrir el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, el mismo que había muerto tranquilamente en la noche mientras dormía. Ella se entristeció mucho y llamó a los dependientes del hospital para sacar el cuerpo. Tan pronto como creyó conveniente, el otro hombre pregunta si podía ser trasladado cerca de la ventana. La enfermera estaba feliz de realizar el cambio, luego de estar segura de que estaba confortable, ella le dejo solo. Lenta y dolorosamente se incorporó apoyado en uno de sus codos para tener su primera visión del mundo exterior. Finalmente, iba a tener la dicha de verlo por sí mismo. Se estiró para, lentamente girar su cabeza y mirar por la ventana que estaba junto.
Como el hombre de la ventana describía todo esto con exquisitez de detalle, el hombre de la otra cama podía cerrar sus ojos e imaginar tan pintorescas escenas. Una cálida tarde de verano, el hombre de la ventana le describió un desfile que pasaba por ahí. A pesar de que el hombre no podía escuchar a la banda, él podía ver todo en su mente, pues el caballero de la ventana le representaba todo con palabras tan descriptivas.
Días y semanas pasaron. Un día la enfermera de la mañana llega a la habitación llevando agua para el baño de cada uno de ellos, únicamente para descubrir el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, el mismo que había muerto tranquilamente en la noche mientras dormía. Ella se entristeció mucho y llamó a los dependientes del hospital para sacar el cuerpo. Tan pronto como creyó conveniente, el otro hombre pregunta si podía ser trasladado cerca de la ventana. La enfermera estaba feliz de realizar el cambio, luego de estar segura de que estaba confortable, ella le dejo solo. Lenta y dolorosamente se incorporó apoyado en uno de sus codos para tener su primera visión del mundo exterior. Finalmente, iba a tener la dicha de verlo por sí mismo. Se estiró para, lentamente girar su cabeza y mirar por la ventana que estaba junto.
Él
vio una pared blanca. El hombre pregunta a la enfermera que pudo
haber obligado a su compañero de cuarto a describir tantas cosas
maravillosas a través de la ventana. La enfermera le contesta que
ese hombre era ciego y que por ningún motivo él podía ver esa
pared. Ella dijo, "Quizá el solamente quería darle ánimo."
Hay
una tremenda felicidad al hacer a otros felices, a pesar de nuestros
propios problemas. Compartir las penas es dividir el sufrimiento,
pero compartir la felicidad es duplicarla. Si quieres sentirte
afortunado simplemente cuenta todas las cosas que tienes y que el
dinero no puede comprar. "Hoy es un regalo, es por eso que se
llama EL PRESENTE."
(El
origen de esta carta es desconocido)
domingo, 9 de junio de 2013
A propósito de conflictos. Segunda parte.
Una oportunidad para el cambio.
Anteriormente hemos
caracterizado a los conflictos como proceso dinámico, inevitable,
multicausal y con variadas posibilidades de resolución.
En esta oportunidad
analizaremos otro aspecto importante.
Muchos de nosotros al
vernos envueltos en una situación de conflicto, sentimos y lo
vivimos como algo negativo que nos sucede. Pensamos y deseamos no
haber tenido que vivirlo, analizamos que hemos hecho para
encontrarnos en esta situación hoy en dia.
Sufrimos pensando en las
consecuencias que nos dejará ese conflicto, aún antes de intentar
analizarlo y mucho menos enfrentarse a él estratégicamente.
Sin embargo ese carácter negativo que le asignamos a los conflictos podemos atribuirlos a
varios factores que integran nuestra percepción del mismo y en parte
se vincula también con ciertas creencias y también a la influencia
cultural que recibimos.
A continuación veremos
algunos de esos factores:
- El enfoque competitivo: Las partes en conflicto compiten entre si pues creen que los objetivos que tiene cada uno de ellos es incompatible con el del otro y la única manera de obtener el suyo es ganarle al otro.
- La influencia emocional: Un conflicto suele aumentar las cargas emocionales de las partes, al punto tal que impiden pensar con claridad. Cuando nos domina la ira, la ansiedad, el rencor, la culpa se rompe el equilibrio existente entre las emociones y la razón. Asi el dominio de la primera nos aleja de tener un enfoque más racional en el abordaje de los conflictos.
- La influencia comunicacional: Al tomar conciencia que entramos en conflicto con alguien, uno de los primeros aspectos que suele verse afectado es la comunicación. Posiblemente nuestra comunicación se verá afectada, empobrecida ( por ej. por concentrarnos en degradar al otro o de desprestigiarlo, antes que entenderlo) y hasta interrumpida (no queremos hablar con la otra parte). Ello porque hasta inconscientemente nos inclinamos a relacionarnos con quienes nos “llevamos bien” o con quienes coinciden con nosotros. Es dificil mantener una comuniación fluida con quienes tenemos diferencias y en parte esto se debe a la influencia emocional.
- La rigidez de los compromisos: Suele suceder que a medida que una parte desafía a la otra, ésta última suele estar menos dispuesta a retroceder y se “atrinchera” en su posición, volviéndose su pensamiento más rígido y asi retroalimenta al aspecto emocional y comunicacional.
- Ampliación de las diferencias: En situaciones de conflictos las partes suelen prestar más atención a las diferencias que a las similitudes que suelen tener entre ellos. Dicho de otra manera, se suelen focalizar en todos los aspectos negativos y opuestos que tienen y se olvidan de todo lo bueno y positivo que tiene esa relación. Esta perspectiva suele distanciar más a las partes, lo que implica un esfuerzo menor en encontrar puntos en común.
- Problemas confusos: Los principales problemas se vuelven confusos, las partes suelen traer temas que no están relacionados con el conflicto. Abundan las generalizaciones y la poca claridad en las expresiones. Por ello, al suceder eso, es difícil entender lo que quieren las partes.
- Percepción errónea: Al intensificarse un conflicto, las partes suelen tener percepciones distorsionadas. Focalizan el conflicto desde su perspectiva, califican a las personas, a favor o en contra de ellas.
- Aumento del conflicto: A medida que aumenta el conflicto, las partes se polarizan cada vez más, colocándose cada vez más en posición defensiva y a su vez, piensan que en la medida que puedan ejercer más presión sobre el otro, lo obligarán a rendirse.
Naturalmente que como
decíamos al inicio, todo esto existe en nuestra mente y no en el
conflicto en sí.
Es uno mismo, quien
frente al conflicto adopta una actitud de negatividad, de asertividad
o de indiferencia.
Reconocer a los
conflictos como neutros o carentes de valor y darnos cuenta que
nuestra actitud es la que puede mejorar frente a ellos, nos otorgará
una ventaja a la hora de enfrentarnos a una situación conflictiva,
pues ya dependemos de nosotros mismos y no de otros.
Como hemos visto
anteriormente, no podemos pensar en una sociedad sin conflictos, pero
si podemos pensar en una mejor predisposición frente a ellos, para
gestionarlos de manera efectiva.
Espero que les sea útil.
Continuará...
Fuente: “ Fundamentos
de Negociación” Roy J. Lewicki, Bruce Barry, David M. Saunders.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

