Mostrando entradas con la etiqueta suma variable. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta suma variable. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de abril de 2013

El pensamiento previo a los conflictos.


Todos hemos pasado por situaciones conflictivas y hemos tenido que enfrentar situaciones difíciles.
Esas situaciones externas generan importantes modificaciones en nuestro organismo, comenzando por nuestro sistema emocional, sensorial y hasta físico.
Reaccionamos al estímulo del medio sociocultural en el que nos desenvolvemos.
Dejaré para otra oportunidad el aspecto emocional y dedicaré estas líneas a las influencias del medio sociocultural en nuestro modo de pensar frente a los conflictos.
La sociedad moderna nos invade con sus mensajes que se orientan hacia el éxito. Cómo ser exitoso y de la mano de ese éxito se asocia la idea de ser “ganador”.
Desde pequeños, recibimos esos mensajes, cómo ser el mejor, cómo ganarle a tus compañeros (rivales), cómo ganar en una discusión por más banal que sea o bien ganar en una negociación.
La idea de ganar y que el otro pierda la tenemos instalada culturalmente al punto tal que a muchas personas les cuesta pensar que pueden enfrentar un conflicto y que ambos salgan beneficiados sin que ninguno pierda nada.
Esa idea de ganar siempre, no distingue situaciones en las cuales no siempre es posible considerar que le tenemos que ganar al otro sin que ello implique perder lo menos posible.
Por ello, la solución salomónica lejos está de otorgarle a cada uno lo que realmente quiere en un conflicto, sino que lo logra es dividir los recursos para que cada quien pierda lo menos posible.
Veamos un poquito más en detalle.
Hay básicamente dos formas de pensar una situación conflictiva:
El pensamiento de suma cero o la mentalidad de suma cero implica una actitud que apunta a una solución en la que una parte gana y la otra pierde. Este pensamiento es poco proclive a la concertación y si bien puede resultar útil en determinadas situaciones, en otras tantas dificultará el éxito en la obtención de los fines propuestos.
Este pensamiento de suma cero, nos llevará a que en el momento de la acción desarrollemos negociaciones competitivas, conductas agresivas, ejerzamos amenazas (en términos negociales por supuesto) y presión para lograr nuestro objetivo a cambio de que el otro pierda lo que tenía en juego.
Por supuesto que no siempre se pueden llevar adelante este tipo de negociaciones, pero para ello debemos cambiar nuestro pensamiento.
El pensamiento de suma variable, por su parte nos conduce a pensar que en una determinada situación de conflicto podemos obtener que ambas partes ganen, es decir que ambos salgan satisfechos con lo que realmente perseguían, deseaban o necesitaban. Aquí al pensar que no todo lo que esta en la mesa es todo lo que origina el conflicto, ampliar los objetivos, “ampliar el pastel” importará la generación de nuevas posibilidades de resolución del conflicto, que el pensamiento de suma cero, al concentrarse en repartir y ganar la mayor proporción de lo que está en juego no contempla.
Pensar con mentalidad de suma variable, importará desplegar una conducta más colaborativa, menos agresiva, actuar con mayor asertividad, poner mayor énfasis en el aspecto comunicacional para detectar otros objetivos que la otra parte tenga en juego.
Cómo decidir si colaborar o competir para lograr los objetivos que buscamos, es parte de una estrategia que nos debemos antes de abordar una situación conflictiva.
Hay factores como el tiempo, la relación con la otra parte, el tipo de objetivo que perseguimos y otros, que bien nos señala Raiffa en su libro “El arte y la ciencia de la negociación” (1982) que no inclinarán a optar por estos estilos de pensamiento y en consecuencia al estilo de negociación que más se adapte al caso.
Sólo a modo de cierre pensemos que no existe un modelo mejor que otro de pensamiento, sino que cada uno responderá al caso concreto y por ello se dice habla de la negociación situacional como el modelo a seguir para el abordaje de los diferentes conflictos.
Elegir el correcto y diseñar nuestra estrategia sobre la base de lo que hemos diagnosticado, nos asegurará un mejor abordaje del conflicto.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Donde quedaron los colores? Primera parte




PIENSA QUE EL FUTURO ES UNA ACUARELA
Y TU VIDA UN LIENZO QUE COLOREAR, QUE COLOREAR.
TÚ LA PINTARÁS.
Acuarela, Toquinho

Mi hija preparaba sus cosas para ir al taller de arte. Acomodaba sus hojas, sus pinceles, acrílicos y sus lápices de colores. Por un instante recordé cuanto tiempo hacía que no utilizaba lápices de colores.
A partir de que en mi colegio primario, nos permitieron utilizar lapiceras, nuestros útiles comenzaron cada vez más a verse dominados por lapicera azul o negra y papel.
Crecíamos y nuestro mundo de colores vivos, alegres y diferentes, se fueron volviendo blanco y negro o blanco y azul.
Recordé que en cierta oportunidad haciendo un taller de capacitación en mediación, una filmina del docente decía que hay prejuicios que dan lugar a respuestas negativas por ej considerar el mundo en blanco y negro y la asociación con el pensamiento de suma cero me resultó inevitable, por lo que van estas líneas a ese tema.
Quien no ha escuchado la frase: “no todo es blanco o negro” o dicho de otro modo: “para mi no hay grises o es blanco o negro
Podríamos darnos una idea a qué se refiere quien pronuncia esas palabras, pero cuáles son las consecuencias que provoca pensar de esa manera?
Han hecho un verdadero análisis de la situación como para optar por el blanco o negro y no aceptar ver por ej, el verde esperanza o el calor del rojo o la templanza que no da el azul?
Veremos un poco estas ideas.
La teoría de los juegos, proviene de las matemáticas y nos ayuda a optimizar las toma de decisiones en situaciones determinadas.
Dentro de la teoría de los juegos se puede diferenciar los llamados Juegos de suma cero y los Juegos de suma no cero o suma variable.
Un juego de suma cero es aquel en el que alguien gana todo lo que el otro pierde, es decir todo lo que habré de ganar es todo lo que el otro con quien interactúo, va a perder. Aquí no se agrega otro valor sino que se reparte lo que está en juego.
Un juego de suma no cero o de suma variable es aquel en el cual el resultado a la interacción no será que arroje un ganador y un perdedor, sino que la suma al ser variable, permitirá que todos ganen. En este tipo de juegos, no se distribuye lo que hay sino que se agrega valor, o como se suele decir metafóricamente “se agranda el pastel”.
Este juego de suma variable nos exige agudizar nuestra mirada, ver de otra manera las cosas, sobre todo tener en cuenta la creatividad para poder agregar ese valor que nuestra contraparte no ha visto aún.
Como dijimos, si la teoría de los juegos nos ayuda a tomar decisiones, estamos frente a pensamientos de suma cero o pensamientos de suma variable.
En las diversas situaciones que nos ofrece la vida podemos tomar nuestras decisiones teniendo en cuenta estas dos maneras de pensar.
¿Cómo pensar nuestra estrategia frente a un conflicto? ¿Suma cero o suma variable?
Indudablemente la complejidad de las relaciones sociales que enfrentamos, hace que no siempre debamos pensar en suma cero o en suma variables.
Debemos adaptar nuestro pensamiento y forma de encarar los problemas de acuerdo a ciertas características que en un próximo artículo veremos.
A pesar de ello y por el momento les propongo que volvamos a los colores. Sin dudas que ver la realidad en sólo dos colores no nos ayudará mucho. Al ver blanco y negro y no matices, sólo podremos ver un resultado ganador – perdedor y nos costará pensar en algo diferente por ej. como ganar ambos.
Los invito a que recordemos cuando mirábamos el mundo con una gama de colores, poder ver las diversas posibilidades que nos ofrece cada situación y no quedarnos solo con el blanco o negro.
De esta manera podremos ver aspectos que antes no considerábamos, podremos agregar valor y pensar no sólo en una única solución sino en diversas posibilidades para obtener mutuo beneficio.
En un próximo paper continuaremos con estas ideas, mientras tanto ayudo a Lara con sus lápices y su cartuchera.